31 may. 2010

MI HABITACIÓN

Mi habitación es la
habitación de los desvelos,
de los sueños prohibidos,
de las mil y una historias.


Donde se arremolinan
los elementos,
los sentimientos dormidos
entre polvo y hojas…

Mi habitación es la
habitación de todo aquello
que nace, vive y muere
en mi retina o memoria.

Mi habitación es el cuarto
de los deseos,
de la varita mágica,
de la escoba voladora.

Mi habitación es una
torre almenada,
su puerta inaccesible
bien sellada custodia:

un soldadito de plomo,
una muñeca de trapo
y el ramo de alguna novia.


Mi habitación es el cuarto
de los desvelos,
donde se amotinan las palabras
y se rebela la historia.

Es un alcoba encantada

de la que tienes la llave
y esclareces la sombra.

20 may. 2010

EL VUELO DE LA MARIPOSA



Es tu vuelo silencioso
una danza;
mezcolanza de ternura,
levedad y mimo.


Tu batir de alas,
un aplauso,
una alabanza, una caricia,
gracioso guiño.


Breve tu vida,
sumergida,
en frescas y lozanas corrientes.


Entes al paso
se embelesan
con el polvo de hada
que desprendes.


De las orugas, la reina,
no tienes veda,
tu metamorfosis evoca
un cambio de suerte.


Suerte que vives,
alas de seda,
despreocupada,
elegantemente.


Volando el camino,
cual soplo divino,
me alegro que pases
rozando mi frente.

Tú sin miedo y conmigo,
yo asombrada y contigo,
recorremos con mesura
senderos diferentes.

Simbolizas el alma
y el viaje que recorre
de vuelta al hogar.


Mariposa, que vuelas,
confiada y ligera:
¿De dónde vienes?
¿Hacia dónde vas?

4 may. 2010

EL DESPERTAR DE SAINT-EXUPÉRY

Para Alberto, con admiración.
“-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el principito, a fin de acordarse.
-El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.”

Un escritor aviador
pudo ver lo esencial
entre nubes etéreas,
hogar de letras y sueños.

Quién sabe si en las alturas
el hombre toma conciencia
de lo mucho o lo poco
que puede ser en la vida.

Tocando el cielo descubre
que cuanto más humilde,
más sube,
abriendo así muchas puertas
de su universo interior.

Un príncipe y una metáfora
perfecta sobre la vida,
de la importancia del tiempo,
de la amistad y del amor.

Érase un niño atrapado
en un pequeño planeta
de volcanes activos
y baobabs destructivos,
que un día quiso soñar.

Expandió su conciencia
y descubrió un universo
rico de estrellas y mundos
donde hasta un zorro tenía
muchas cosas que contar.

Su mensaje es valioso:
mientras el niño es niño
entre fantasía y sueños
descubre con asombro
lo que pierde con el tiempo.