20 abr. 2016

MEJOR SERÍA ESTAR MUERTOS



Permitid que escriba unas palabras

cansada como estoy de tantas cosas...

abúlica de lo banal e intrascendente,

impotente ante el materialismo imperante.

 

A veces me gustaría estar durmiendo

el sueño de la patria verdadera,

un lugar donde el mayor signo de egoísmo

es todo entrega y dedicación al semejante.

 

¿Qué pasaría si yo hoy mismo falleciera

o aflorara en mí el germen incurable 

de una grave y penosa enfermedad?

 
¿Cuánta gente acudiría a mi sepelio

si a día de hoy hay quienes no dejan

ni un mísero "like" en mis escritos?

 

¿Hace falta que la enfermedad más dolorosa,

o la libertadora muerte, haga presencia,

para sacudir con fuerza las conciencias,

al menos mientras lo que dura el duelo?

 

Visto así, mejor sería estar muertos...

 

Padre, hermano… a vuestra tumba llegan

cuantos tuvieron que ir y que llegar

para bajar la mirada desolada

tras leer vuestros nombres en el mármol…

Pues allí… ¡allí no hay nada más! 

 

Me da pena el olvido, la indiferencia,

el egoísmo y los intereses espartanos

que irremediablemente han hecho de este mundo

un lugar hostil de destierro inmisericorde.

 

Visto así, mejor sería estar muertos...

 

No vengáis a mi tumba, no habrá nada:

ni un nombre ni el epitafio adecuado…

para ver una imagen que no es mía

leed ahora en los entresijos de mi alma

que la muerte sólo es entrada a la otra vida.



Rosa Sánchez