23 oct. 2014

Mea culpa


Échame la culpa a mí
por mis reacciones violentas,
por no saber dialogar…
por preferir ver la televisión
antes que hablar…
Dicho así, es lo normal:
¡échame a mí la culpa!
 
Queda bien, por supuesto,
para algo eres perfecto.
¡Di que sí!
 
Échame la culpa a mí
por, sin ser llamada,
acudir a ti.
En tu ayuda.
Porque hasta a eso te aferras.
Inconsciente mente.

Como nunca hubo consejos,
ni demostraciones, ni hechos:
échame la culpa a mí
como lo vienes haciendo...

Échale la culpa a mi edad,
a mis muchas carencias,
a mis complejos e inexperiencia,
malas reacciones y defectos…
No estoy hecha para ti.
 
Habla de mis esperanzas,
de mis sueños,
de los secretos confesados
con el corazón abierto...

Échame la culpa a mí
y las medallas para ti.
Queda bien ante los hombres,
anda, no vayas a ser estúpido...

Y cuando te llame
el Gran Espíritu
a confesar ante su presencia,
dile que tenga clemencia,
que, aunque yo no sea nadie,
en mi propio nombre di
que la culpa la tuve yo.

Es sólo mía
por haber confiado en ti.

Culpable, sí.
Culpable yo,
quien te suplica perdón.
No voy a ser como el perro
que aun siendo apaleado
porque intenta defenderse
encima queda como malo...
o aún peor.

Culpable, sí.
Mea culpa, mea culpa,
mea maxima culpa.

Sic transit gloria mundi.
Sic transit.

2 comentarios:

  1. Creo que no hay mayor tristeza que tener un compañero perfecto o lo que es peor aún que se crea que lo es, sí así fuera para ti un castigo, para el perfecto una maldición , los " perfectos solo saben sufrir y además contagian-.
    Besos
    André

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  2. Culpable, NO; Inocente, SÍ

    Déjame ejercer de juez
    para un solo veredicto dar.
    Déjame ser algo, por una vez
    para una sentencia dictar.

    Te inculpan
    quienes callar debieran.
    "No juzguéis, si no queréis ser juzgados".
    Axioma certero de Dios.

    No se es culpable
    por amar y entregarse.
    Amar la vida,
    entregarse a la inocencia del Amor.

    ¿Preferiste ver la tele?
    ¿Áspero carácter?
    ¿Ayuda no pedida?
    ¿Inexperiencia, complejos?
    Falsos argumentos, silogismos vacuos.

    ¿Sueños, esperanzas?
    ¿entrega, renuncias?
    Todo diste
    sin nada tener.
    Verdades contundentes, jurisprudencia aplastante.

    No, culpable... ¡NO!
    No se es culpable cuando el corazón manda.
    Ni cuando la bondad obedece,
    ni cuando todo se da.

    Inocente... ¡SÍ!
    Por ser mariposa de hermosos colores que embellece el mundo,
    por saber ver lo esencial, aun siendo invisible,
    por hacer de la conciencia un palacio de luz.

    ¿Culpable, acaso?
    ¿por no querer ver la fealdad?
    ¿por regalar a quien no lo merecía?
    ¿por abrir el cofre de tu alma?
    ¿Es eso ser culpable?
    ¡NO!

    ¿Inocente, quizá?
    ¿Por creer en los cantos de sirena?
    ¿por beberte el vino añejo?
    ¿Por cantar la melodía equivocada?
    ¿Es eso ser inocente?
    ¡SÍ!

    Pediste perdón un día de agosto,
    pides perdón hoy, que es otoño.
    Ni entonces, ni ahora debías hacerlo.
    No pide perdón quien inocente es.

    Gloria Mundi, non tránsit.
    Bondad, Amor... ad eternum tuus.
    Dios, Espíritu creador...
    Él, las hadas y los duendes... "yo"... te absuelven.

    Figura hermosa de alma grande, en conciencia, lealtad y cariño de Hermano... va por ti. Siempre adelante, sin miedo, sin dudas. No estás sola... la magia de los duendes y las hadas viajan contigo en la brisa de la playa, los cantos de los pájaros y las ramas de los árboles que se inclinan ante ti, deseándote felicidad.
    Un abrazo en silencio.

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