9 sept. 2014

INVIERNO


Ignórame.
Sigue ignorándome.
 
A fin de cuentas,
lo más triste del caso
solamente ha sido
el hecho de haberlo
compartido todo.
 
Ignórame, si puedes,
toda la vida.
 
Como si nunca
hubiéramos coincidido.

Como si nunca
hubiéramos tenido
nada en común.

 Como dos desconocidos
que no se no deben nada,
que desconocen
lo que está pensando el otro.

Ignórame.
Sigue ignorándome.
Buen pagador.

Pasará el huracán arrasador
de tu recuerdo
y tú tan sólo serás un sueño,
una nubecilla del pasado
que pasa por el mundo
sin pena ni gloria.

Cuando tus días se revistan
de oscuro invierno
y eches en falta mi presencia:
ignórame, por favor.
 
Sigue ignorándome:
dame la oportunidad
de ser feliz.

2 comentarios:

  1. Ignorar no podrá
    que un día
    a un alma grande hizo sufrir.

    Ignorar no podrá
    que pudo haber sido feliz
    teniendo tu amor, el de la de los rizos de oro.

    Ignorar no podrá
    que sembró inviernos de nieve y tempestad
    en la vida de la más bella mariposa.

    Ignorar no podrá
    que su condena es eterna
    por mucho que tu corazón puro y magnánimo su crimen perdone.

    Con cariño... ¡adelante!



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  2. Donde no hay conciencia, querido amigo, tampoco hay remordimientos. Ni memoria. Ni dignidad. No hay nada.

    Gracias por estar siempre a mi lado para enseñarme con hechos lo que es el verdadero amor incondicional: entrega, apoyo y sinceridad.

    Aprendida la lección reconozco que siempre he dado más a quien menos merecía. Tendré que pedir perdón a los que me queréis y siempre habéis estado ahí si en algún momento os he tenido descuidados. Os quiero, os valoro y os admiro. Gracias.

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