7 sept. 2014

JUGUETE ROTO



Esta noche he soñado.
Contigo.

Estabas ahí, en silencio.
Mirándome fijamente.
Con la mirada vestida
de traición.

No había dolor.
No. Es curioso.

Ni rencor ni empatía
por mi parte.

Entre tú y yo
no creo que queden dudas
ni interrogantes.

Aunque todo eso sea 
lo único que me has dejado
después de tanto tiempo.

Estabas ahí y tu mirada,
fija e inexpresiva,
parecía dudar
la expresión a mostrar:
aflicción o sarcasmo.

No sé. 

Aunque he aprovechado 
el encuentro
para preguntarte por qué…
Inútilmente, claro.

Pequeño, gris y sin respuesta,
te limitabas a mirarme en silencio.

Hasta en los sueños callas.
Y ese vacío es hiriente.

Y como a ese sueño
no pienso volver
para decirte a los ojos
que sé que juntos 
planeasteis nuestra ruptura...
espero que estés satisfecho. 

Como un juguete roto
entre tus manos
que ahora entiende
tanta agresividad y desprecio...
yo.

Que sepas que conozco 
cómo, dónde y por qué.
Ha sido muy sencillo,
aunque en el alma duela
que la verdad no haya salido 
de tus falsos labios.

Esta es la hora
de las tinieblas.
El triunfo de la arrogancia
y la soberbia.

¡Adiós, sueño traidor!

No volveré a ser nunca más
tu juguete roto.


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